Salud Emocional TRCD
Banner
Eventos próximos
No hay eventos próximos.
Registro

Al registrarse tendrá acceso a artículos no disponibles para el público en general.



Inicio Terapia Emocional Conflictos de Relación Padres-Hijos

MIS SUEÑOS COMO PADRE (O COMO MADRE)

Cuando éramos jóvenes, soñábamos y hablábamos de cómo lo íbamos a  hacer cuando tuviéramos hijos.

Es como si creyéramos que iba a ser facilísimo, como si jugáramos  a papás y a mamás con nuestras muñecas, el aquél momento no contábamos para nada que, entre nuestras muñecas y nuestros hijos reales hay una gran diferencia. Nuestros hijos se mueven, hablan, opinan  piden y demandan constantemente.
Es ahí en esa encrucijada de palabras donde nos perdemos, y no sabemos qué hacer cuando tenemos a nuestro hijo pequeño en brazos.

La primera sensación corporal que manifestamos es que se nos va a romper,  a caer, que es tan frágil que todo puede suceder en de ese mundo nuevo emocional que aflora en nuestro cuerpo.

Hay otra cosa a tener en cuenta y es que ya no vamos  a estar solos, que necesitamos compartir nuestro espacio con alguien, de nuevo.
Eso me cuesta aceptarlo de buenas  a primeras, pero está ahí latente. Se manifiesta en una falta enorme de tiempo para mí, ya que le estoy dando todo mi tiempo y más al bebé y es ahí donde empiezo ya a perderme haciendo una gran simbiosis con ese pequeño ser.

Es básico y fundamental para tener una buena relación con vuestro hijo y así  tener una relación  buena y positiva con tu pareja, que tú, como madre, respetes un tiempo para ti y lo RESPETES pase lo que pase, y tú, como padre, que exijas un tiempo para la PAREJA.

Si cumplís estos dos tiempos, veréis como el núcleo familiar será más armónico y positivo.

Una vez ya tienes tu espacio, eso te dará libertad y autonomía y la relación con tu hijo va a ser desde el relax, la armonía y la complicidad.

Del libro PROBLEMAS CON LOS HIJOS de Mª Gemma Sáenz

 

Cuando tu hijo  empieza a hablar correctamente y  a opinar, es otro momento de desestabilización para los padres ya que estábais  acostumbrados a decidir y opinar lo mejor para vuestro hijo porque él no hablaba ni sabía opinar.

Ahora todo cambia, va al colegio y se sumerge en un nuevo mundo que le fascina porque le da un amplio espacio de conocimiento y de referencias nuevas y él las quiere acoplar  a su casa.
Eso te empieza a desestabilizar, ya que ella o él, selecciona cosas nuevas y tú, tal vez ni las conozcas ni las tengas integradas. Ahí empiezas  a perder tu poder y eso no te gusta.

Entonces puedes empezar a poner LIMITES extremos que más tarde te pasen factura en  la relación con tu hijo, ya que no respetas en absoluto lo que opina y cuando  te dice algo le respondes con un NO taxativo que no va con ningún tipo de referencia. Ese NO tajante, el niño lo absorbe como delimitación y castración de su identidad.

Es fundamental que tengas en consideración, para un buen diálogo con tu hijo:

Ultima actualización (Miércoles 08 de Diciembre de 2010 11:41)

Leer más...