El corazón es el órgano que nivela nuestros estados emocional y sentimental.
¿Qué es la emoción?
La emoción es el cómputo informativo genético emocional que nos permite vivir nuestro destino en esta vida, previamente marcado por nosotros, debido a nuestras necesidades kármicas no cumplidas en otras vidas.
Esto quiere decir nos quedan cosas emocionales pendientes de otras vidas que están registradas en una memoria que llamamos energética y que son transferidas a la memoria celular de este cuerpo al nacer. Esta vida nos da la posibilidad de completar lo pendiente y, a medida que lo hacemos nos acercamos, cada vez más, a vivir nuestro destino día a día.
¿Qué es el sentimiento?
El sentimiento es nuestra genética más pura, es nuestra célula madre de luz que nos conecta con salud, vida y esperanza y nos lleva a posicionarnos en nuestro eje más positivo de acción y de resolución. Por ello, a través de conectar con el mismo, llegaremos a estar en paz y tranquilos con nosotros mismos.
El sentimiento nos lleva a un grado de tranquilidad plena que nos impulsa a actuar desde un grado de conciencia evolutiva en el que no utilizamos la mente primaria sino nuestros recursos de sapiencia, bienestar y gratitud.
Cuando estoy en el estado sentimental, lo que hago lo hago desde mi conciencia, no pienso. Cuando pienso estoy en el pensamiento primario que me paraliza.
Una vez tenemos definidos los conceptos, vamos a posicionar los mismos en nuestro cuerpo:
· La emoción es como una especie de película gelatinosa que envuelve nuestro corazón. Si la emoción es muy densa, nuestro corazón se sentirá aprisionado, con poca capacidad de expansión de los movimientos necesarios para su correcto funcionamiento.
· El sentimiento se encuentra en nuestro cerebro como foco propulsor de impulsos y va muy ligado con la carótida, la arteria basilar y la vena yugular. Estas estructuras conducen la sangre oxigenada del corazón al cerebro a través de las arterias y devuelven la sangre venosa, sin oxígeno, del cerebro al corazón. Por ello el grado de oxigenación que recibe nuestro cerebro, es fundamental en la activación de nuestro sentimiento.
Por ello, en los momentos en los que estamos bien calmados y radiantes nuestro corazón funciona, pero si nos sentimos estresados, tristes, agobiados, él nos puede pegar un pequeño susto, un aviso para que cambiemos nuestra forma de vivir.
El corazón es el órgano más silencioso y tiene una gran resistencia. Si te llama la atención es que lo estás haciendo francamente mal en tu vida y él quiere que cambies.